5 años de una lucha

con sentimiento

Al llegar a la Resistencia Pacifica la Puya se nota que es un sitio seco y escaso de agua, similar a Zacapa. En el lugar se puede encontrar: camas, mesas, sillas, fotos, cocina y baños. Los fines de semana se ve a los adultos que platican entre sí, niños que juegan un partido de futbol con una pelota de plástico y transeúntes que saludan con dos bocinazos desde sus vehículos.

 

Hay un cartel en el que se lee “una gota de agua en un hombre sediento, vale más que un saco de oro”. Frase que recuerda los cinco años de lucha de estas comunidades. Durante ese periodo se dieron plantones, desalojos, acusaciones, amparos, pero también nuevas amistades y el fortalecimiento de una ciudadanía solidaria con el ambiente.

La Resistencia Pacífica la Puya es un movimiento social que reúne a diferentes personas de distintas comunidades, de los municipios de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc. Algunos sujetos de este movimiento se definen como una familia, se reúnen, se conocen y discuten. Es tan familiar que incluso tienen su propia mascota: un gato negro, que camina entre las piernas de las personas.

La Puya, como otros movimientos sociales, se organizó para resolver un problema que se da en todo el mundo por medio de la paz, explica orgulloso de su comunidad El Carrizal, Pablo Oliva, miembro de la Resistencia Pacifica la Puya.

¿Por qué se organizaron?

“Yo sólo recuerdo que una muchacha del Carrizal venía pasando –en carro– de San José y detrás  –dicen– que venía una máquina. Pero como ya esperábamos algo así, ella lo que hizo aquí en la entrada, atravesó el carro para que la máquina no pasara”. Irma Castro

Tanto San Pedro Ayampuc como San José del Golfo, municipios que se ubican aproximadamente a 30 Km de la Ciudad Capital de Guatemala,  son lugares donde no hay muchas ofertas laborales. Por lo que el modo de subsistencia más común es la agricultura para autoconsumo. Dadas a estas escasas oportunidades de trabajo, muchas familias se encuentran en la necesidad de migrar hacia los Estados Unidos.

 

Uno de los principales problemas de estos municipios es la escasez de agua y el proyecto minero –de oro y de plata– que se instaló en el lugar. Progreso VII Derivada compite con la comunidad por el uso de este escaso recurso, dado que necesita grandes cantidades de agua para trabajar.

 

La manera para conocer cómo y para qué utilizarán el agua es por medio de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) el cual hizo la empresa. Pero este dejó muchas dudas sobre su veracidad. En una entrevista de Plaza Pública a Roberto Morán, hidrólogo y geoquímico, señaló que estaba muy mal hecho. Ver entrevista

Añadió que al ser una mina de oro y plata, sí existirían consecuencias en el agua que hay en estas comunidades, debido a que usan otros químicos para extraer estos metales, por ejemplo, el cianuro.

 

Sobre este aspecto Oliva menciona que es de vital importancia este recurso, principalmente en estas comunidades.

 

“Para mí tiene más valor el agua que el oro. Porque de qué me sirve tener una cantidad de oro si no tengo agua, ya que he estado en lugares donde no hay agua. ¡Y sé lo que vale!”

Ana Paredes, investigadora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales (IDGT), asevera que muchas veces los EIA en Guatemala se aceptan sin importar su calidad. Estos poseen muchas deficiencias, por lo que se dan concesiones mineras sin saber con exactitud como afectarán al ambiente.

Pero dicho problema ya se conocía antes de que se conformara La Puya. Habían personas que avisaban que la minera iba afectar, sí o sí, su modo de vida, recuerda con seriedad, sombrero oscuro y bigote bien recortado, Bernardo Morales de la Choleña. Pero indica que no a toda la gente le importó al principio, el problema del agua:

 

Como no todos pensamos las cosas en cuestión del futuro del daño que pueda venir, entonces la gente como que hace oídos sordos.

 

El problema se hace más grande cuando ya existen partes donde el agua está contaminada

 

“Yo estoy viviendo en la Choleña, allí ya sellaron varios pozos debido a la contaminación,” relata asustada Irma Castro.

 

Expresa además, que hay momentos en que el agua no se puede beber:

 

Cuando uno abre el agua del chorro, parece que un tonel de cloro está destapando.

 

Y es que, en algunas partes de San Pedro Ayampuc, como San Antonio el Ángel y Guapinol, previo a las explotaciones mineras ya existían altos niveles de arsénico y material bacteriológico. Por lo que, el agua en estos lugares no se puede beber, concluye en un informe el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS).

Por eso, la investigadora Paredes explica que debido al problema del agua las personas se organizaron con el objetivo de realizar una consulta - ya sea comunitaria o de vecinos - sobre la explotación minera, debido a que esta afecta su modo de vida. Aunque recuerda que ese objetivo se tenía cuando se formó.

La Puya ahora, exige suspender la licencia de esta empresa por las irregularidades en sus operaciones.

Felipe Sarti, psicólogo social del Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP), menciona que la necesidad que tienen las personas del agua es lo que las ha reunido en una organización, con el fin de que puedan defender su territorio y sus necesidades.

Alrededor de estos problemas existe una diferencia de percepciones sobre el agua. La mina lo ve como algo productivo para generar riqueza. Mientras que las comunidades lo ven como su forma de vivir, explica Sarti. Paredes lo reafirma, las empresas y el gobierno ven la explotación minera como desarrollo; los movimientos sociales lo perciben como una amenaza para sus vidas.

Allí está la disputa. Tierra para la sobrevivencia o tierra para la industria. Resume la investigadora del IDGT.

¿Qué ha logrado La Puya?

“Para hablar de La Puya cuesta un poquito, porque es mucho. Ya cinco años, hay cosas que a uno se le han pasado por alto,”  explica Castro. Con optimismo resalta que lo más bonito que se ha logrado es la unión entre comunidades

 

Por otra parte, Bernardo Morales explica que se siente bien conocer gente nueva, porque llegan con una moral alta, lo cual les da más ánimo.

 

“Como quien dice, a inyectar fuerza a los que estamos un poco débiles.”

 

Resalta también que sirve mucho platicar con personas de diferentes comunidades, ya que estas personas le comentan sus problemas. Entonces, ya tienen referencia de un problema similar al que se presenta en su comunidad.

 

Esto le da a los vecinos la oportunidad de conocer lo que está pasando en otros lugares e incluso hacer algo al respecto, analizar otros problemas que antes no se planteaban. Y el espacio donde esto se ha hecho ha sido en La Puya, afirma Paredes.

 

Esto ha permitido otras formas de articulación. Muchas veces son las cosas que no se ven. Puntualiza la investigadora.

 

Incluso, existen prejuicios de diferentes comunidades. Estos se llegan a superar gracias a procedimientos de organización, reflexión y formación que hay en La Puya explica Sarti del ECAP.

 

Sobre esto Castro narra que:

 

 “hay más unión de aldeas, ...aquellos de aquella aldea son esto, que los de aquella aldea son lo otro. Ahora está terminando porque ya estamos unidos.”

 

 Antes las personas por esta zona pasaban a la par de alguien que conocían de vista pero ni se saludaban. Esto ha cambiado en muchas partes, explica Oliva mientras saluda a unas personas que van de paso.

 

“Ahora pasamos a ser parte de una familia más grande.“

 

Sarti sostiene que esto ha provocado que sean una organización social abierta, solidaria y que escucha a otras personas.  Esto se debe a su fuerte creencia en la religión, que ha unificado a muchas personas pero no para reunirlos como institución, sino que desde los valores de esta espiritualidad, la solidaridad y la dignidad humana.

Se visualizan como familia que ha tenido muchos logros y problemas. Pero que tienen el deseo de que todo lo que se pueda ir presentando de manera negativa, se pueda resolver. Explica desde la psicología social, Sarti.

 

La investigadora del IDGT indica que este movimiento social hace que las personas estén más vigilantes, ya que ahora auditan con más constancia la administración de sus municipalidades, a tal punto de que, miembros de La Puya junto con otros vecinos participaron en un Comité Cívico en el proceso electoral del año 2015.

 

Por eso es que, en La Puya todas las personas tienen un compromiso muy fuerte con el contexto, principalmente, con el  ambiente.

 

“Hemos despertado la conciencia. Porque hay algunos, como dicen, llevamos la vida suave, como que no nos interesara la naturaleza.” explica Morales.

 

Quien menciona, que después de ver los problemas que están pasando y ver lo que a largo plazo puede pasar, se siente despierto:

 

“Nos sentimos con una grandeza bastante fuerte porque estamos siempre activos, estamos siempre de frente y no escondemos la cara. Entonces eso es lo que nosotros nos llena de alegría.“

 

Es tanto el compromiso, que en las asambleas convocadas asisten entre 100 a 400 personas. Y la convivencia no sólo se reduce a una reunión. Las personas se han organizado en seis turnos de 24 hora para vigilar y hacer valer los Amparos otorgados por las distintas Cortes  de Justicia del país, que mandan a suspender los trabajo de extracción. Por lo que siempre hay convivencia entre la gente.

 

Otra característica de La Puya es el liderazgo de las mujeres. Castro explica con sinceridad que tenía nervios al unirse a La Puya, ya que no tenía certeza a lo que se estaba metiendo. Sin embargo se terminó desenvolviendo, sin pena de que lo que diga está bien o está mal.

 

Según Paredes este es un logro muy importante. Que las mujeres salgan del ámbito privado al público en un movimiento social es un gran logro. Esto dio pauta a que se discutan dentro de La Puya los problemas de género. Lo cual representa una gran ganancia para esas personas.

 

“Uno a veces tiene miedo. Más que todo, las mujeres tenemos miedo de hablar. Tal vez voy a decir lo que no es…” ejemplifica Castro.

 

Pero recuerda que se superó a medida que conocían personas y aprendían entre sí.

 

Es un logro, exclama Sarti. Es una ventaja que se ha ganado. Si bien en muchos movimientos sociales hay machismo, en La Puya se logró hablar de ello.

 

Por eso, Paredes aclara que no es tan valioso concentrarse en qué logra un movimiento social. Desde su objetivo, si bien es importante que lo logre, muchas veces es más valioso lo que se gana durante este trayecto, como la solidaridad entre las comunidades, nuevas amistades y una ciudadanía más responsable.

Solidaridad en situaciones difícil

¿Qué está pasando ahora?

 

“En todas las comunidades empezaron a sonar las campanas. Y uno ya sabe que cuando suenan las campanas sin parar, es para que la gente se venga.” Narra Cabrera sobre el día que llegaron los antimotines.

 

El 23 de mayo del 2014. Ese fue el momento más difícil, el más duro. Recuerda con precisión Morales.

 

Ese día fue cuando las personas de La Puya fueron desalojadas violentamente por miembros antimotines de la Policia Nacional Civil, para que entrará la maquinaría de la mina. Esto tuvo como resultado varios heridos y heridas.

 

Oliva, del Carrizal, también menciona esa fecha con exactitud. Narra que fue desesperante, los antimotines lanzaron bombas lacrimógenas directamente al cuerpo de las personas, lo que ocasiono varios heridos. “Fue una tensión muy grande”, sentencia con molestia.

 

“Hubieron lagrimas ¡Pa´ qué negarlo! personas golpeadas, personas grandes, niños… De hecho, una mi hija que anda por acá, le pegaron un bombazo aquí –señala su pierna–. A otra compañera le rompieron el cráneo. ¡Eso sucedió aquí ve, aquí!”, narra Morales con contundencia.

 

Sarti, desde la visión psicosocial, menciona que el fundamento de este acto es quebrar la autoestima del grupo. Agrega que otras formas como la propaganda difundida en esas comunidades, que trataban de denigrar a los integrantes de la resistencia pacífica, tenía como fin dañar la dignidad de las personas y romperlas moralmente.

 

Pero resalta un factor importante que se destaca de este evento; la resiliencia.

 

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o grupo de sobreponerse a una situación adversa. En este caso, el desalojo y la falsa propaganda fueron superados anímicamente por la resistencia pacífica. Y agrega que la actitud y la voluntad es un factor clave de los movimientos sociales. Fuerza mental que se ha cosechado entre las personas de La Puya:

 

Los reprimieron, los golpearon, pero se volvieron a juntar. O sea, que no fueron derrotados. Eso es un acto de resiliencia, de salir fortalecidos de una represión.

 

La Corte Suprema de Justicia suspendió por medio de un amparo el proyecto minero, debido a que se violaron los derechos de las comunidades. Y este derecho es efectuar una consulta, ya sea comunitaria o de vecinos, respaldado por el convenio 169 de la OIT y el Código Municipal de Vecinos. Hasta hoy no se ha cumplido dicho derecho.

 

Sobre este aspecto Oliva comenta que igual hacen turnos de 24 horas para vigilar que se cumpla el amparo de la CSJ. Esperando que en este año se llegue a una solución pacifica y pronta, señala Morales.

 

“Responder al tema de criminalizados de La Puya”, recuerda Cabrera, al hablar sobre la sentencia de pagar 160 mil quetzales a tres integrantes que fueron procesados en el 2014 en el juzgado séptimo penal, presidido por el juez Adrián Rodríguez, acusado en el 2013 por la Comisión Internacional Contra la Impunidad de Guatemala (CICIG), por prevaricato.

 

Otras tres personas fueron procesadas bajo los mismos cargos pero no se les impusieron multas. ¿Por qué?, no hay una explicación certera.

 

Para festejar su quinto aniversario realizan ventas de camisetas y la rifan una novilla blanca. Pero el esfuerzo va más allá, ya que se están haciendo caravanas por el agua para informar a las personas sobre el problema, si sucede una posible consulta, ya sea comunitaria o de vecinos.

 

Estas caravanas son para hacerle conciencia a la gente que el agua vale más que todo. Explica Castro.

 

Morales especifica que la caravana se enfoca en entregar información por medio de volantes, sobre la cantidad de arsénico en el agua y como podría aumentar si la minería trabajara libremente. El fin es concientizar a las personas que viven en esos municipios sobre los riesgos de la contaminación.

 

Sobre este tema, Oliva se muestra determinado y explica, “tenemos una caravana en donde yo vivo, del Carrizal, para andar en todos los sectores y llegar a la otra comunidad que se llama el Tizate, para concientizar a las personas de la problemática que tenemos”.

 

¿Pero por qué son importantes los movimientos sociales?

A través de los medios de comunicación se observa La Puya. Un poco de sus denuncias, argumentos y luchas. Incluso se transmitió en la televisión y redes sociales el conflicto con los antimotines. Se observó el gas lacrimógeno, los rezos de las mujeres y la unión de las personas. Y es que los movimientos sociales llevan a la agenda pública los problemas que no se ven.

 

Paredes resalta que esta es una de sus funciones principales. Señalarnos que hay cosas que en este país que no están funcionado, así como el tema de las concesiones mineras. También agrega que se discuta en diferentes ámbitos sobre este tema, es uno de los propósitos de los movimientos sociales. Como poner en agenda pública los derechos humanos, como el derecho que tienen las comunidades de decidir sobre su territorio.

 

Estas han servido para poner en evidencia cómo el Estado está construido para favorecer ciertos intereses, también se ha reivindicado algo muy importante que es el derecho a la consulta.

 

Sarti menciona que los movimientos sociales son importantes porque al haber falta de proyectos gubernamentales sólidos, la gente se organiza para formar un proyecto que beneficie a todas las personas:

 

“son para beneficio de tipo colectivo, que pueda iniciar procesos de reconstrucción, de reinventarse, rehacerse.” Y rehacer al ser humano, concluye Sarti.

Si quieres saber más sobre La Puya dale clic aquí.

Créditos

 

Equipo de trabajo

 

Jorge Sagastume

Rodolfo García

Luis Pedro Taracena

 

Agradecimientos a entrevistados.

 

Ana Eugenia Paredes (IDGT)

Felipe Sarti (ECAP)

Irma Castro (La Puya)

Bernardo Morales (La Puya)

Pablo Oliva (La Puya)